
“Muy importante que, igual que los cefalotórax en la actualidad, vivan correctamente y sean conscientes de que su libertad termina cuando empieza la de los demás; es decir, que es preciso ser respetuoso con todos los que nos rodean. Que los males de la humanidad son causados por nosotros mismos y, por lo tanto, tenemos la capacidad para evitarlos y revertirlos, como hicieron los cefalotórax…”
Queridos lectores, hoy vamos a conocer un poco más en profundidad Cefalotórax, escrito por Frido Bremer y publicado por el Grupo Editorial Europa.
Cefalotórax es un libro muy divertido compuesto en su mayoría por dibujos que retratan la especie de los cefalotórax, personajes muy similares a los seres humanos, que representan una parodia de los grandes personajes históricos, políticos y artísticos.
Este libro tan original nos ha impresionado tanto que decidimos entrevistar a Frido Bremer para conocerlo mejor e investigar un poco más sobre Cefalotórax.
A continuación, ofrecemos la entrevista al autor…
¡Buena lectura!
¿Qué le gustaría decirle a sus lectores?
En primer lugar, les doy las gracias por leerme. Me alegra pensar que haya alguien que se divierte con las cosas que escribo o dibujo.
En segundo lugar y, en general, que disfruten mucho de la vida, que no se tomen las cosas demasiado en serio y le echen sentido del humor, como hacen los cefalotórax. Que gocen por las cosas buenas que les ocurran y relativicen las malas. Que se quieran y cuiden a sí mismos, pero también a las personas/animales/plantas que los quieren. Muy importante, que, igual que los cefalotórax en la actualidad, vivan correctamente y sean conscientes de que su libertad termina cuando empieza la de los demás; es decir, que es preciso ser respetuoso con todos los que nos rodean. Que los males de la humanidad son causados por nosotros mismos y, por lo tanto, tenemos la capacidad para evitarlos y revertirlos, como hicieron los cefalotórax. Todo está en nuestras manos y depende de nuestra voluntad. No hace falta ser una eminente autoridad o un mesías para cambiar el mundo, podemos empezar por dejar limpios los baños públicos después de utilizarlos, entre otras tantas cosas.
¿Hay un momento en particular que le empujó a escribir este libro?
Sí. Me gustaba dibujar cefalotórax de todo tipo y condición y ya había dibujado muchos cuando mi hermano Pablo me dijo que tenía que escribir su historia: por qué son cefalotórax, de dónde vienen, cómo es su mundo y su vida. A qué se dedican y qué problemas tienen. Después de mucho insistir, le hice caso a mi hermano y la escribí. Por eso lo cito en los agradecimientos.
¿Qué representan los cefalotórax?
Los cefalotórax son una parodia un poco irónica de las personas. Como son una especie que ha evolucionado casi igual que los humanos y tienen mucho en común con ellos, tanto en el pasado como en el presente, puedo personificar a los seres humanos de la historia o de la actualidad como cefalotórax, exagerando o dramatizando lo que hacen, sienten y dicen. Así puedo expresar un poco mis propias apreciaciones y emociones de la vida a través de ellos. Ironizar la solemnidad de los grandes personajes históricos o literarios. Hacer un poco de broma de las actividades humanas: el deporte, el arte, la política, la religión, la ciencia y la vida en general, y de la importancia que se les da. A veces demasiada y otras veces insuficiente.
¿Cuándo nació su pasión por la escritura?
Llamarla pasión es un poco exagerado. Siempre me ha gustado escribir, desde las redacciones del colegio, los trabajos científicos y hasta los prospectos de medicamentos. Desde hace bastante tiempo, escribo un diario y algunas reflexiones o comentarios sobre las noticias o la vida cotidiana, pero escribir una narración como tal es la primera vez que lo hago. Escribir me resulta muy divertido, pero es difícil. Imaginar es más fácil; ordenar los pensamientos y expresarlos con las palabras adecuadas para que otras personas los comprendan es otra cuestión. Requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. Hay gente que está dotada para ello y escribe con mucha facilidad, pero ese no es mi caso. Por eso yo diría que mi pasión inicial fue leer historias, aunque desde que he empezado con los cefalotórax, me he aficionado a contarlas yo también y quiero continuar escribiendo. Es fascinante.
¿Cómo fueron sus comienzos en la escritura narrativa?
Mis comienzos en el año 2024 fueron un descubrimiento. Empecé a escribir la historia de los cefalotórax un poco como una broma, pero me fui enredando en sus aventuras. Más bien me dejaba llevar por lo que les iba ocurriendo a los personajes, como si fueran por su cuenta. Pero no me quedó más remedio que darles forma y ordenarlas. Les iba mandando la historia por correo electrónico a mi familia y amigos según la iba componiendo, como si fuera una novela por entregas. Supuso un poco de esfuerzo, porque yo trabajo en una oficina y tengo que dejar la escritura y el dibujo para los fines de semana. Al final, las aventuras se desenlazaron y terminé la narración. Entonces me hizo mucha ilusión que otra gente también la leyera y viera mis dibujos. Y hasta aquí he llegado.
En el Grupo Editorial Europa agradecemos a Frido Bremer por su amabilidad y le deseamos buena suerte con Cefalotórax.
Esto es todo por hoy… nos vemos próximamente con tantas novedades en puerta.
Besos Y Abrazos
Rachele


