“Se trata de una obra de humor, así es que a mis lectoras lo único que tengo que decirles es que sonrían y se rían cuando lo lean, o tal vez que mediten sobre las situaciones en las que mis personajes se encuentran, tan naturales y cotidianas en nuestra sociedad, que muchas veces se verán identificadas y pensarán “eso me ha pasado a mí, o a mi vecina, o a mi amiga…”
Queridos lectores, hoy vamos a conocer a Ellas no querían, escrito por Ángela Pigel y publicado por el Grupo Editorial Europa.
Ellas no querían es una novela de humor dirigida al público femenino, un ensayo vivaz y cautivador que, a través del hilo de la ironía, nos cuenta el mundo de las mujeres con sus inseguridades, dudas, batallas que desde siempre luchan…
Interesante, ¿verdad?
Sí, y es por eso que en el Grupo Editorial Europa decidimos entrevistar a Ángela Pigel para conocerla mejor y descubrir algo más sobre Ellas no querían.
A continuación, ofrecemos la entrevista a la autora.
¡Buena lectura!
¿Qué le gustaría decirles a sus lectores?
En primer lugar, yo no debo tener lectores sino lectoras, al menos es lo que he dejado claro en el propio libro. Se trata de una obra de humor, así es que a mis lectoras lo único que tengo que decirles es que sonrían y se rían cuando lo lean, o tal vez que mediten sobre las situaciones en las que mis personajes se encuentran, tan naturales y cotidianas en nuestra sociedad, que muchas veces se verán identificadas y pensarán “eso me ha pasado a mí, o a mi vecina, o a mi amiga…”.
También les pediría que recuerden que tienen en sus manos una serie de ensayos cortos, que se pueden leer de forma desordenada porque no se trata de una historia, ni de una novela, ni de una saga. Es la voz de decenas de mujeres de nuestro propio entorno, que comparten nuestro tiempo y nuestro ambiente, cuyos deseos, desesperaciones y motivos, son los nuestros.
¿Hay un momento en particular que le empujó a escribir este libro?
Sí. Una de mis amigas me confesó que estaba triste porque se había dado cuenta de que llevaba más de una década “pidiendo” dinero a su marido, ya que ella no ganaba nada por su trabajo de cuidar casa y criaturas. Luego, una de mis numerosas primas me dijo llorando que se había quedado embarazada cuando realmente no quería tener más crías, y me explicó las razones por las que tal “accidente” había sucedido. Entonces pensé en la cantidad de cosas, situaciones y avatares que las mujeres -hablo solo de las occidentales; vaya Ud. a saber las otras- nos vemos obligadas a asumir y a vivir aunque no nos gusten, aunque nos hagan sentir mal; en la cantidad de momentos en los que nos esforzamos por poner buena cara cuando nos duele la barriga, cuando no podemos con nuestra alma y hay que ir al mercado, cuando vemos cómo se nos escapan los años y se nos acumulan los kilos… Y las reuní en este libro.
¿Cuál es la fuerza de la mujer según usted?
Las mujeres tenemos tantas fuerzas en todos los sentidos, incluso el físico muy a menudo, como los hombres. Lo que pasa es que nos han educado y criado en la idea de la inferioridad, de la sujeción y de la ausencia de importancia. En nuestro ámbito geográfico esta situación se está superando poco a poco y de forma desigual, porque es muy difícil luchar y dejar atrás situaciones con más de mil años de antigüedad, actitudes incrustadas en nuestra forma de mirar el mundo. En los mejores contextos podemos asumir que ya tenemos el conocimiento, que ya estudiamos carreras, sacamos oposiciones y somos juezas o médicas, pero también sabemos que nos falta el reconocimiento, que nuestros techos de cristal suelen ser de cemento, al estilo brutalista, y que nuestro papel en el devenir de la historia, de la ciencia y de la técnica, es tan fino y frágil como el de seda.
Falta mucho por hacer.
¿Cuándo nació su pasión por la escritura?
Mi pasión por la escritura nació cuando aprendí a leer y a escribir en la infancia. Me gustaban tanto las formas de las letras que las dibujaba una y otra vez, y para mí siempre fue un placer escribir a mano y con lápiz, aunque a los 20 años ya tecleaba en mi ordenador con todos los dedos, sin mirar y a velocidad de vértigo. Por suerte pude utilizar tal habilidad, porque elegí para mi vida derroteros en los que resultaba necesario escribir mucho y en serio, tanto libros como artículos, aunque nunca dejé de utilizar la ironía; hace una década más o menos, tuve la oportunidad de dedicar casi la totalidad de mi tiempo a escribir inventos, a no estar sujeta a conocimientos y citas, a manejar a mis personajes que cada mañana me aparecían en nuevas situaciones. Ese enorme placer tuvo como consecuencia la publicación de una serie de libros de humor para mujeres, de la que este es el cuarto y ya estoy preparando el quinto.
¿Por qué eligió ese título?
Por mi gran admiración y agradecimiento a Martes y Trece. Llenaron mi juventud de risas. Repetían una frase: “Ella no quería, oiga, ella no quería!”, y cuando empecé a acumular todas las cosas que las mujeres teníamos que vivir sin quererlo o incluso intentábamos eludir, a veces con éxito, se me ocurrió utilizar aquella frase. Es, por lo tanto, y como anuncio en la contraportada, un homenaje a Martes y Trece.
En el Grupo Editorial Europa agradecemos a Ángela Pigel por su disponibilidad y le deseamos buena suerte con Ellas no querían.
Ahora es tiempo de saludar, pero no tengáis miedo porque os veremos muy pronto con muchas novedades literarias…
Besos y Abrazos
Rachle


